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En 1680 Nicolaus Steno
(Dinamarca) escribió: “Fósiles son los restos de seres vivos
envueltos en rocas sedimentarias”. Los Fósiles son los restos de la
vida pasada sepultados por procesos geológicos en los estratos de las roca.
Cuando
un habitante del medio marino moría, su cuerpo se depositaba en el fondo (lo
mismo sucede hoy en día). A la vez que las partes blandas del cadáver se
iban descomponiendo los sedimentos lo cubrían, quedando las partes duras
(conchas, huesos, caparazones, tejidos vegetales, etc.) sepultados en el
lodo. Con el tiempo, el agua, con sus minerales, rellenaban todos sus
huecos. A lo largo de millones de años, el lodo se transformó en roca
sedimentaria fosilizando aquellos restos primitivos del animal. Millones de
años más tarde descendió el nivel del mar; posteriormente el viento y la
lluvia erosionaron la roca dejando al descubierto los FÓSILES.
Se
denomina FÓSIL a los restos carbonizados de plantas,
restos mineralizados de animales, o vestigios de sus
actividades como huellas, excrementos, huevos o pistas y rastros de
reptación; también se consideran Fósiles a los restos de animales embutidos
en resina, brea o en el hielo, como los Mamut de Siberia.
Los
FÓSILES son la prueba evidente de la existencia de vida en el
pasado. |